¡Les deseamos una muy Feliz Navidad!
Estilo SUD y esta Navidad
Por Ronaldo J. Walker

Muchos nos preguntan por qué dejamos de publicar nuevas cosas en Estilo SUD durante el 2011, y en alguna medida, la explicación reflota un poco de la tristeza que a veces genera dejar cosas. Tomar la decisión no fue nada fácil, pero hubo que elegir entre cumplir con un llamamiento con excelencia y consagración, o seguir adelante con un muy buen proyecto, apoyado por muchos, buenos y queridos amigos. Me dí cuenta que era imposible hacer las dos cosas y así fue que se decidió hacer una pausa en las publicaciones, pero Estilo SUD sigue siendo un símbolo de un estilo, particular y que nos distingue. No hemos cerrado, ni abandonado; sólo es una pausa, sabiendo que cuando decidamos volver, lo haremos renovados. Cada nota publicada está vigente y los principios de liderazgo enseñado por grandes líderes siguen enriqueciendo al ser aplicados. Este tipo de decisiones es, tal vez, una de las características. El Señor, a quien reconocemos especialmente en esta fecha y durante todo el año, siempre tiene prioridad, al igual que nuestro Padre. Si bien es cierto que a veces extrañamos la rutina semanal de publicar notas y enviar boletines, la preciada relación con todos los colaboradores y lectores, estamos tranquilos y felices al saber que decidimos lo correcto.

En este día en que nuevamente nos unimos al mundo cristiano para celebrar el nacimiento de nuestro Salvador, nos pareció importante renovar nuestro saludo, aunque fuera con las mismas palabras del 2010, por que, aunque repetidas, mantienen la capacidad de expresar el sentimiento actual de todo el grupo.
Como el año pasado, la noche de este próximo 24, a las doce, además del brindis tradicional con mis familiares, habrá uno simbólico, con todo el equipo de Estilo SUD y con ustedes...A todos... muchísimas gracias y Feliz Navidad!

Mis palabras en Navidad
Karina Michalek de Salvioli

'Cada navidad trae lo suyo', decía yo en 2010. Este año busqué que me trajera la oportunidad de agradecer y pude hacerlo de la manera más significativa para mí al ayudar a otros. El dar de uno mismo , ya sea en los llamamientos como en cualquier oportunidad en la que nadie nos mira, me permitió comprobar una vez más cuánto ama el Padre a sus hijos. Sentí su cuidado y su amor al perderme en el servicio. Sentí el amor de Jesucristo a dejarme llevar de su mano en los momentos difíciles. Y percibí, así, que el gozo prometido en la eternidad, uno puede empezar a vivirlo aún en medio de la adversidad. Desearles feliz Navidad 2011 será entonces, desearles más deseos de servir, para que puedan disfrutar del amor del Jesucristo."

Felices Fiestas!!!
Gladys Farías
Una joven de 28 años escribió una carta a Papa Noel en donde le pedía regalos, accesible y no tanto para Papá Noel. Me alegró saber que siempre lo está esperando, como cada año y saber que sus sueños siguen vivos; me alegro saber que sabe que esta época es una buena oportunidad para pedir y acompaño a esta joven en mis deseos. Que ante la llegada de Papa Noel traiga más entendimiento de lo que se celebra, más buenas intenciones, más buenas actitudes, más perdón, más risas, más alegrías, sonrisas, miradas de ternura... Al lograr hacerlo reconoceré en mi vida el verdadero significado de la Navidad junto con la llegada de Papa Noel ya que al hacerlo nos acercaremos al único y verdadero amor, dado nuestro Salvador, quien vino aquí a nacer en un pesebre humilde, demostrando que siendo Dios llegó a vivir como niño, jugar como niño, reír como niño, pasar su adolescencia y su madurez espiritual haciendo bien. Sé que el mejor regalo que le podamos darle en esta época son estos buenos deseos .
Ha sido un año muy intenso para mí, con desafíos que no esperaba, pero inmensamente feliz porque he podido sentir Su amor en cada momento de mi vida. Lo amo y le doy gracias por este maravilloso tiempo de poder dar las gracias.
Que tengan una excelente Navidad y un buen comienzo de año
Con Amor
Gladys
La clave del éxito
Alfredo Cascallares

Esta vez mi pensamiento para estos festejos es “cortito y al pié”, como quién diría. Simplemente me uno al pensamiento de dos líderes de la iglesia. Uno contemporáneo, el presidente Uchtdorf. El otro, ya fallecido, el presidente Grant.
Del primero, tomo el desafío de cambiar la visión del festejo: mirar más allá del ajetreo de una reunión social, hacia las oportunidades eternas que este nacimiento nos da.
Del segundo, sus deseos, cuya expresión transcribo textualmente, porque definen los míos propios: “…que mi mente jamás se oscurezca, que nunca me aparte del sendero de la rectitud, sino que a medida que me adentre en años, aumente mi comprensión, que la luz y la inspiración del Espíritu de Dios arda en mi corazón e ilumine mi entendimiento y me mantenga firme y fiel al servicio de mi Padre Celestial”.
Muchas personas miden su éxito a fin de año en función de sus logros físicos y temporales; sin embargo, es interesante destacar que las ideas precedentes apuntan a priorizar el éxito espiritual por sobre el temporal y mundano y me impresionaron porque juntas constituyen, para mi, la real clave del éxito.
Con esto en mente, felicidades...!

Navidad 2011
Por Hugo N. Salvioli

Desde que tengo memoria, siempre hemos conmemorado en casa el nacimiento del niño Jesús. Ese sentimiento, me permitió más tarde, reconocerlo como mi Salvador y Redentor y que había traído un Mensaje claro y conciso: “…en la tierra paz y buena voluntad para con los hombres.” (Lucas 2:14)

De su infancia conocemos muy poco; sólo que “el niño crecía y se fortalecía” (Lucas 2:40), bajo el cuidado amoroso de sus padres terrenales, y lo hacía “en sabiduría, y en estatura y en gracia para con Dios y los hombres.” (Lucas 2:52). De esta breve y sencilla declaración, inferimos que Él desarrollaba la parte física, intelectual, espiritual y social, como parte de su preparación para la misión que Su Padre le había asignado. ¡Cuánta necesidad hay hoy de seguir Su ejemplo!

Que en esta Navidad, nosotros, sus discípulos, nos comprometamos a “…hablar de Cristo, regocijarnos en Cristo, prediquemos de Cristo…para que nuestros hijos sepan, a qué fuente han de acudir…” ( 2 Nefi 25:26), y con nuestro ejemplo viviendo en rectitud, contribuyamos a que Su mensaje de Amor, Paz y Buena Voluntad sigan vigentes.
Será una de las mejores maneras de recordar Su nacimiento.
Cambio de visión
Alberto A. Azcuy
Durante muchos años de mi vida la Navidad era una ocasión para recibir regalos y festejar en familia un acontecimiento; en la mayoría de los casos el exceso de comidas y bebidas tenía malestares físicos, y en algunos casos anímicos, como consecuencia. No faltaba lo estruendoso, lo abundante de manera descontrolada y hasta los conflictos entre las familias y los parientes que se reunían a festejar este acontecimiento llamado "cristiano". Cada año era lo mismo. Como mi familia se encontraba en distintos lugares de país, ellos o nosotros viajabamos para reunirnos, pero más allá del lugar, las situaciones y los hechos eran calcados.
Hasta que se produjo el más importante hecho de la historia de mi familia inmediata: ¡nos convertimos al Evangelio!
A partir de ese momento las cosas cambiaron y, poco a poco, pudimos vivir realmente la celebración de la Navidad y ese tiempo de recibir se transformó en un tiempo de dar; el satisfacer la carne se revirtió en un momento de regocijo espiritual, y el descontrol y los excesos se convirtieron en un tiempo de paz y mesura. Entendimos que mas que un simple festejo, era el momento para mancomunarnos como familia con el Redentor del mundo.
Estas tradiciones familiares que se originaron hace mas de 30 años, aún hoy se mantienen en la vida de nuestros hijos y ahora de los nietos. Uno de ellos decidió ser bautizado como miembro de la Iglesia el 25 de diciembre de 2010 como un regalo de Navidad al Señor y su familia. Es mi esperanza y deseo que este espíritu de la Navidad se prolongue en nuestras simientes para siempre jamás.
“Un hombre sabio ha dicho: “Lo más asombroso del relato de la Navidad es su relevancia. Encaja en cualquier edad y en cualquier fase de la vida. No es un simple cuento encantador que se relata una vez; antes bien, es eternamente actual. Es la voz que clama en todo desierto. Tiene tanto sentido para nosotros como lo tuvo aquella noche tiempo ha cuando los pastores siguieron la luz de la estrella hasta el pesebre de Belén” [Joseph R. Sizoo, en Words of Life, pág. 33]. Si desean buscar el verdadero espíritu de la Navidad y participar de su dulzura, permítanme hacerles la siguiente sugerencia. Durante el ajetreo de las fiestas de esta Navidad, aparten un tiempo para volver su corazón a Dios. Tal vez en las horas de quietud, en un lugar tranquilo y arrodillados (a solas o acompañados de sus seres queridos), den gracias por todo lo bueno que hayan recibido y pidan que Su Espíritu more con ustedes al esforzarse con denuedo por servirle y guardar Sus mandamientos. Él los llevará de la mano y cumplirá Sus promesas.”
(Pte. Howard W. Hunter, Liahona diciembre 2005, pág. 15)


Comentarios
Si querés enviar tu comentario sobre este artículo, envíalo por mail a comentarios@estilosud.com, haciendo referencia en el Asunto al artículo
 

 

Estilo SUD, 24 de diciembre de 2011
 
Si bien nos aseguramos de que todos los materiales puedan ser usados con tranquilidad por los miembros de la Iglesia,
aclaramos que éste no es un sitio oficial de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días